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Equipo de investigación de fenómenos paranormales. Somos un grupo de personas serias y responsables que pretende no sólo demostrar la existencia de otras realidades paralelas a la nuestra y la vida más allá de la muerte, sino también el ofrecer ayuda desinteresada a aquellas personas que estén sufriendo molestias en sus hogares, lugares de trabajo, etc. por la presencia de entes negativos. Contamos con una ámplia experiencia de campo en multitud de localizaciones y emplazamientos por toda la geografía española. Disponemos de un variado y nutrido equipamiento técnico de calidad que ponemos enteramente a su disposición. No dude en contactar con nosotros enviando un correo a errantiainvesparanormal@gmail.com, le ayudaremos.

miércoles, 12 de marzo de 2014

La casa maldita, Mansión la Palazza


En esta ocasión en Errantia por el mundo, vamos a volver a Estados Unidos para presentaros la mansión de la Palazza. Esta casa está situada en uno de los barrios más ricos y lujosos de Las Vegas en Nevada. Cuando pensamos en las Vegas nos imaginamos una ciudad llena de luces y de lujo, pero pese a este glamour también esconde lugares terribles como del que os vamos a hablar hoy.

En la década de los treinta cuando se legalizó el juego en el estado de Nevada, muchas organizaciones mafiosas de origen italiano procedentes de todos los lugares de Estados Unidos, pero sobre todo de Chicago y Nueva York, vieron en Las Vegas una oportunidad para seguir con el crimen organizado. La Palazza, a diferencia de otros lugares de los que hemos hablado, está situada en uno de los barrios más lujosos de las Vegas, el Scotch 80 por lo que nadie se puede llegar a imaginar que en tan buen sitio exista un lugar así de oscuro.

Como hemos dicho, en este lugar sucedieron muchos crímenes ya que, antaño esta casa estuvo ocupada por los mafiosos y en ella se produjeron numerosos asesinatos.
La Palazza (Photo found online)
Algunos cuentan que existía una habitación especial donde los criminales cometían sus torturas y asesinatos. También dicen que debajo de la casa puede haber numerosos cadáveres enterrados en la década de los treinta y cuarenta para no dejar ningún tipo de rastro.  Cuando las autoridades comenzaron a controlar el crimen organizado, las familias mafiosas poco a poco fueron desapareciendo del lugar.

Tras unos años en los que la casa estuvo en venta un italoamericano compró la casa donde solo permaneció muy pocos años debido a todo lo que ahí sucedía. Oía voces de hombres que procedían del ático, donde no había nadie al menos encarnado. Este propietario vendió la casa a otro y es en este momento donde de verdad comenzaron los sucesos extraños. El nuevo propietario se trasladó a la Palazza lleno de ilusión junto a su pareja. Esta calma y alegría duró poco ya que lo que de verdad comenzó a vivir fue una auténtica pesadilla. Uno de los primeros fenómenos que vivió fue la visión del espíritu de una anciana.

 Su novia tampoco fue ajena a los fenómenos extraños que ahí sucedieron, ya que varias veces mientras se estaba duchando pudo escuchar a dos hombres conversando y comentando sobre ella. Alguna que otra vez incluso estas misteriosas voces dijeron, alguna que otra obscenidad mientras ella se duchaba. Imaginaos estar tranquilamente en la ducha de vuestra casa y que unas voces os digan cualquier tipo de grosería, no creo que sea nada agradable. Ella por supuesto se asustó mucho y cada vez que se duchaba intentaba hacerlo de la forma más rápida posible.

Un día  mientras la pareja estaba tranquilamente tomando una copa junto a unos amigos, los vasos del mini-bar comenzaron a volar por toda la habitación quedándose todos petrificados.   El dueño se armó de valor y cogió una vieja espada y comenzó a atacar al aire gritando que lo que estuviera allí se fuese de su casa. De repente una mano invisible le cogió del cuello y lo estampó contra la pared asfixiándolo. El otro hombre que estaba con ellos le agarró y lo tiró al suelo para liberarle de esta mano invisible. Ahora estaba claro, lo que había en esa casa no era simplemente un fantasma sino algo más oscuro, seguramente algo diabólico. Tras esta traumática experiencia el dueño de la casa comenzó a investigar dentro de su vivienda hasta que de repente dio con la habitación escondida de la que ya os hemos hablado.  

Esta habitación tenía un lavabo y el dueño decidió desmontarlo, dentro del fregadero pudo ver sangre coagulada, había descubierto la estancia donde la mafia supuestamente cometía los crímenes en la casa. Siguió buscando el por qué de estos fenómenos,  e incluso llegó a encontrar varias armas antiguas escondidas entre las vigas de la casa. 

El ex dueño de la vivienda por la tanto había conectado con el espíritu maligno que habita la casa ya que tardo tiempo en abandonar su domicilio. Empezó a cambiar de carácter bruscamente y a enfadarse por cosas que antes no le hubieran irritado. Durante toda su estancia en la vivienda pudo ver todo tipo de cosas fuera de lo normal hasta que harto por lo que allí sucedía decidió irse del lugar.

Años después volvió para guiar al programa de Buscadores de Fantasmas asegurándoles que esta casa estuvo a punto de destrozarle la vida. Este mismo programa realizó uno de sus encierros en  este lugar pasando realmente una noche bastante ajetreada.   Una de las pruebas que realizaron fue invitar a una chica para que hiciera como había hecho la novia del antiguo propietario e hiciera que se duchara, para ver si volvía una voz a insultar a la chica. Fue mucho peor, ya que lograron captar una voz amenazante que decía “mátala”.


Por lo tanto, hasta ahora hemos hablado casi solo de lugares habitados por espíritus, la Palazza va más allá de los fantasmas, ya que, todos dicen que este lugar no está habitado por los espíritus de los fallecidos simplemente, que también lo está, sino que aquí encontramos una casa habitada por fuerzas demoníacas. Podríamos casi ponerlo en el mismo peldaño que Bobby Mackey ´s del que ya os hablamos. Lo que tenemos claro es que este lugar intenta destrozar a quien vive allí. Actualmente la casa está abandonada y semi-destrozada.  

                                                                                                                                                                                                     Víctor H.S.

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