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Equipo de investigación de fenómenos paranormales. Somos un grupo de personas serias y responsables que pretende no sólo demostrar la existencia de otras realidades paralelas a la nuestra y la vida más allá de la muerte, sino también el ofrecer ayuda desinteresada a aquellas personas que estén sufriendo molestias en sus hogares, lugares de trabajo, etc. por la presencia de entes negativos. Contamos con una ámplia experiencia de campo en multitud de localizaciones y emplazamientos por toda la geografía española. Disponemos de un variado y nutrido equipamiento técnico de calidad que ponemos enteramente a su disposición. No dude en contactar con nosotros enviando un correo a errantiainvesparanormal@gmail.com, le ayudaremos.

viernes, 9 de mayo de 2014

El Hospital del Tórax, el Waverly Hills Español -Segunda Parte-


El Tórax, como podéis imaginar ha sido visitado, por muchísimos grupos de investigación paranormal, curiosos y lamentablemente vándalos y grafiteros, que se han encargado de deteriorar el edificio. Pero bueno centrémonos, en lo que nos interesa, alguna de las investigaciones que se han hecho en el antiguo sanatorio, por ejemplo Pedro Amorós con el S.E.I.P, Francisco Recio, grupo UFO, Luis Mariano Fernández, Juan José Vallejo, y un largo etc. de investigadores. Pero si hubiera que destacar alguno en especial por la cantidad de horas pasadas allí dentro y por todas las pruebas realizadas, sin duda seria  Miguel Ángel Segura, el cual ha acudido con distintos medios de comunicación como Cuarto Milenio, Milenio 3, Callejeros Viajeros, Radio Nacional de España entre otros… y a realizado pruebas de todo tipo en todas las plantas y zonas del recinto.
Hospital del Tórax (Photo found online)

Miguel Ángel a recorrido cada planta, cada pasillo, cada habitación, cada estancia de ese hospital, tanto acompañando a otros grupos e investigadores, como en la más absoluta soledad de la noche. Ha conseguido grabar cientos de psicofonias, respuestas inquietantes con el tablero de la ouija, una multitud de anécdotas y situaciones que no dejarían indiferente a nadie.
Hospital del Tórax (Photo found online)


La gran mayoría de investigadores coinciden en la extraña sensación de inquietud que trasmite el lugar, incluso gente experta y curtida en mil batallas como Francisco Recio y Juan José Vallejo han padecido extraños fallos en sus equipos de cámaras y de grabación. Incluso operadores de cámaras de algunos medios de comunicación y de las distintas películas que se han grabado allí, comentan la gran cantidad de veces que han sufrido problemas en sus equipos, con  extrañas descargas repentinas en las baterías que usaban recién cargadas.

 Parece como si de alguna manera, sea lo que fuere que allí se manifiesta, es capaz de “absorber” la energía de distintos equipos electrónicos y utilizarla para manifestarse en forma de psicofonía, o movimientos de objetos.
El hospital del Tórax como ya habéis podido ver, es un sitio gigantesco y siniestro, que por supuesto ha servido también para que se rueden ahí distintos largometrajes incluso de Hollywood, en algunos de los rodajes ocurrieron cosas extrañas….

 Desde hace ya varios años el Hospital del Tórax forma parte del llamado “Parc Audiovisual de Catalunya”,  donde algunas importantes productoras utilizan sus instalaciones como estudios de rodajes para la grabación de series, películas o documentales.
Algunas de las películas que se grabaron aquí fueron, “Frágiles”, “Los Sin Nombre”, “Ouija”, y  “La Monja”, todas ellas producciones españolas. El cine internacional también lo uso con las películas “El Maquinista” y “Sesión 9”

Según cuentan miembros del equipo técnico de las filmaciones, ocurrían algunos hechos inexplicables, ascensores que se activaban solos, cambios bruscos de temperatura, material del equipo técnico fallaba sin causa aparente, sensaciones de sentirse continuamente observado, tal era la “psicosis” que según declaró el propio Jaume Balaguero, director de los largometrajes “Frágiles” y “Los sin nombre” declaró que: los actores “iban al baño de dos en dos porque tenían miedo”.
Hospital del Tórax (Photo found online)

Juan Pedro Ortega, director de la película “Ouija” declaró que durante el rodaje allí se produjeron todo tipo de fenómenos extraños, incluso uno de los miembros del equipo sufrió un accidente en moto similar al de uno de los personajes de la propia película, ¿coincidencia? Montse Mostaza actriz de la propia película, declaró que a pesar de no creer en la existencia de fenómenos paranormales, el lugar le transmitía una sensación de incomodidad.

Luis De Madrid, director de la película “La Monja” confesó públicamente que jamás volvería al lugar, pues allí fue testigo de sucesos extraños.
Otras producciones menos conocidas, también se encontraron en este lugar con lo imposible y les ocurrieron cosas que a día de hoy no pueden explicarse, como extrañas sensaciones o incluso descargas de equipos de rodaje.

En este caso el mito superó a la ficción y algunas de las personas  del cine se toparon con lo imposible…
Llegados a este punto del reportaje, ha llegado el momento más interesante, el de las entrevistas a cuatro personas, que de algún u otro modo han estado relacionadas con el sanatorio y como parte de este reportaje, nuestro compañero Víctor Fernández realizó una serie de entrevistas a cuatro personas que conocen perfectamente todos los entresijos del Hospital del Tórax. Son cuatro testimonios bastante buenos de los misterios que esconde este mágico lugar. A nuestros cuatro amigos, que nos dejaron sus testimonios y experiencias sobre el Hospital del Torax les estamos totalmente agradecidos por compartirlo con nosotros. Estos son Sebastia D´Arbo, uno de los iconos del misterio en nuestro país,  Josep Guijarro otro de los iconos del misterio de España, Miguel Ángel Segura, el investigador que probablemente mejor conoce este hospital y Sara del blog Forgotten and Magic Places, uno de los blogs más interesantes de urbex (exploración urbana) de la red.

La primera entrevista que vamos a publicar es la de Sebastia D´Arbo, que incluso llegó a estar ingresado en el sanatorio del Torax, para tratarse una bronquitis asmática y posteriormente ir a investigarlo.
Uno de los temas sobre los que más se han hablado respecto al hospital del Tórax han sido los suicidios y es verdad que hubo muchos pero según nos contó D´Arbo era porque sufrían mucho. Esto nos dijo:

“No, no  había tantos el día a día era depresivo porque todo el mundo estaba muy malo por el tema de los pulmones con malatías incurables. La penicilina la empezaron a tratar en España y fue cuando la gente comenzó a curarse pero estas enfermedades eran mortales. La gente vivía tres meses entonces que pasaba,  que en principio había la creencia por parte de familiares que era contagiosa entonces como era contagiosa no iban a visitarles los dejaban allí aislados y no iban a verlos y entre que se sentían solos y que estaban muy mal, pues a veces sufrían mucho y había una galería abajo llamada “la jungla”  donde se tiraban hacia abajo,  pero ellos lo hacían por sufrimiento porque muchas de estas enfermedades al ser de pulmón les provocaba un ahogo. El pulmón se iba llenando de agua y sentían que se ahogaban  y que no acababan de salir estaban solos lo pasaban muy mal y claro pensaban que yo me tengo que ir de aquí como fuera.”
Habiendo visto el trato que sufrieron otros enfermos en otros hospitales también decidimos preguntarle sobre cómo era el trato en el Hospital del Tórax, a lo que él nos contestó que mientras hubo monjas en el sanatorio, estas daban “un trato espiritual y cordial”  y que cuando vinieron las  enfermeras profesionales este trato fue un poco más “distante y frío”. D´Arbo también nos contó que “al irse las hermanas”, todo fue “diferente” y que el hospital empezó a “decrecer en actividad y deteriorándose en todos los conceptos y al final acabó enterrándose”
Nuestro compañero Víctor, junto a Sebastia D´Arbo


Nuestro amigo Víctor Fernández, también le preguntó sobre si vivió ahí algún tipo de fenómeno paranormal a lo que él nos contestó:

  “No los fenómenos es a posteriori ya estando cerrado es cuando hemos ido a hacer fotografías y grabaciones que se graban, bueno se grababan en distintos pisos tercer piso cuarto piso en el segundo piso encontramos muchos historiales médicos abandonados, era algo inaudito, este hospital lo abandonaron de golpe de la mañana a la noche desparecido, hoy está abierto y mañana ya no lo está y dejaron muchas cosas abandonadas incluso probetas material médico, había absolutamente de todo. Estaba todo impregnado había una infestación que se podían grabar gritos, susurros, angustias, sufrimiento e incluso luces fosforescentes por los pasadizos”

Sebastia D´Arbo, cuando estuvo hace unos años en Cuarto Milenio, explicando su vivencia, contó la leyenda de la enfermera de la muerte, nosotros también quisimos saberla, esto fue lo que nos habló de esta leyenda:
“A ver en realidad ella no iba a matar a nadie aunque la imagen es que mataba a la gente pero ella iba a salvar como he dicho antes la gente del pulmón lo pasa muy mal porque se ahogan entonces cada uno está en su cama por la noche, esto ocurría por la noche, entonces cuando se ahogaban y no podían respirar, porque el pulmón se llena de agua y llega un momento que no pueden respirar y tienen que sacártela con una aguja hipodérmica enorme que te clavaban por la parte de atrás en la espalda . Cuando los que no podían dormir veían por la noche que apretaban un botón y se encendía un botón rojo para que fueran. La enfermera enseguida iba con la jeringa y la impresión es que le iban a matar y no le iban a matar le iban a sacar la baba solo que a veces morían o al día siguiente ya no llegaba  pero vinculaban la actuación de la enfermera con que le mataban no. Al contrario iba a ayudarle pero lo que pasa es que a veces no se podía. Yo he visto personas a las que iba a saludar “hola” y estaban en una silla de ruedas sentados  y cuando les toqué ya estaban fríos, estaban muertos. A veces no te dabas cuenta y morían por ahogo. Uno que muere por ahogo muere sin gritar, es una muerte muda.

Unos morían así otros pensaban me moriré mañana, me voy a tirar y se tiraban. Fue el hospital con el más alto indicio de suicidios de España. La gente se suicidaba por no sufrir más.  Era una obsesión tenían una paranoia de que la muerte les llamaba”.

Realmente el testimonio de Sebastia D´Arbo, es impresionante, ya que él ha vivido las dos facetas posibles, tanto la de estar ahí dentro, como la de investigar este siniestro lugar. Ahora vamos a pasar de una persona que estuvo durante algún tiempo a una persona, que conoce este sitio, probablemente mejor que ninguno, Miguel Ángel Segura, que pasó más de cuatro años investigando este lugar, pero sin embargo el preguntamos por lo que sintió y como fue su primera experiencia y esto nos relató:

“Mi primer recuerdo es fascinante porque es un lugar que tengo relativamente cerca de casa, 5 minutos en coche, es un edificio gigantesco. Es el sitio que a todo investigador que está empezando como era mi caso en aquel momento, pues le encantaría investigar y ya no solamente investigar sino el hecho de entrar dentro y poder experimentar. Yo recuerdo que había estado fuera, en las casas que hay fuera en la iglesia pero no había conseguido entrar nunca al edificio y el día que pude hacerlo uno de los vigilantes me dijo que había un agujero detrás que tuviese cuidado bueno pero que podía entrar. Fue increíble porque sentí sensaciones muy extremas en el … es decir cuando yo vi ese agujero miré dentro y era todo oscuridad ventas puertas, todo estaba enladrillado a parte había una especie de escenario un doble techo un doble  suelo, tenías que pasar gateando unos 20 metros estaba todo lleno de cristales y de basura. Recuerdo que me puse linterna pequeñita en la boca y empecé a gatear por allí y bueno la sensación que yo tuve al estar allí dentro fue una mezcla de todo ilusión, entusiasmo, una alegría tremenda por poder estar al fin en el sitio que yo quería y luego también la sensación que me transmitió ese lugar totalmente oscuro, un pasillo largo se mezcló un poco todo.”

Nuestro compañero Víctor junto a Miguel Ángel Segura
Miguel Ángel Segura, también estuvo investigando en la famosa, novena planta del Tórax, desde la que se cuenta que la gente se lanzaba a la jungla para terminar con su agonía. A nosotros nos contó que también es donde más fenómenos “se producen”, porque también es donde más ha investigado y “más experiencias” ha tenido. Incluso nos llego a comentar, la entrevista que él y sus compañeros realizaron en el programa de Crónicas Fantasmas al antiguo jefe de médicos de Hospital del Tórax, el cual manifestó que “el se había interesado por treinta casos de suicidio porque le habían parecido extraños y dijo algunos se tiraban y o los tiraban”. El investigador, también nos informó de que el jefe de médicos les contó que en el Tórax a veces para solucionar “ajustes de cuentas” por temas relacionados con drogas o mafias  “cogían a enfermos los llevaban al lago pequeño que estaba a unos quinientos metros aproximadamente y allí les pegaban un tiro”. Nos dijo que esto llegó a saberse por un paciente que “fue perdonado y contó todo”

Cuando pensamos en el Hospital del Tórax, pensamos que debe ser un lugar donde podemos oír de todo y así era, como nos dijo Segura ellos han oído “voces en directo”, pero que al principio eran “bastante más fiables”, debido a que cuando el sanatorio salió en distintos programas de televisión “aquello parecía las Ramblas”, ya que según nos contó “ya no se sabía si las voces eran de alguien que estuviera en otra parte del edificio”, pero que al principio eran “más fiables”.

El investigador catalán, ha realizado numerosas sesiones de ouija en el Hospital del Tórax, entablando comunicación con varios entes, pero sobre todo una, Petra, con la que contacto bastantes  veces durante sus investigaciones en este gigantesco sanatorio.  Así nos relato sus comunicaciones con este ente del que incluso él y sus compañeros llegaron a saber hasta como se movía:

“Era curioso porque llegamos a conocerla de la forma que se movía, se desplazaba muy rápido por el tablero, frenaba en seco sobre las letras  es decir era una forma muy característica y nosotros llegamos en ocasiones a saber si era verdad o no que era Petra la que se comunicaba porque entidades o como queramos llamarle o lo que se comunicaba allí en ocasiones te quería engañar y decía que era Petra cuando no lo era”. Esto fue una de las cosas que más me impacto a mí personalmente al leer sus libros sobre sus investigaciones en el Tórax, ya que pienso que Petra de algún modo, se sentía muy ligada a Miguel Ángel y sus compañeros y por eso les daba geniales sesiones de ouija. ¿Querría acaso Petra algo de ellos?

Otro de los temas del que el investigador catalán habló a nuestro compañero Víctor, fue de la leyenda de supuesto tráfico de órganos y de experimentos médicos en el sanatorio, sobre lo que dijo que él “no había conseguido ninguna prueba de que fuera cierto”, pero también añadió que era “una posibilidad bastante probable”.

Una de las preguntas que muchos investigadores nos hemos hecho sobre el Hospital del Tórax, ha sido si hubo tantas muertes ¿Dónde estaría la morgue? Esto fue lo que nos respondió asegurándonos que él “no la había encontrado”:

“No de hecho yo tenía bastante amistad con los vigilantes que había antes allí y nos propusimos buscarla y encontrarla y no llegamos nunca a saber dónde está. Yo creo e intuyo que tiene que ser en el patio en la jungla  al lado de la capilla una a la izquierda que da para la zona de la Pineda y otra para la zona de la derecha, creo que puede ser la zona de la derecha en la puerta que está tapiada porque en el año 2003 en el sótano, en el sótano supongo que estaría la morgue sustrajeron un feto conservado en formol eso salió en el diario de Tarrasa, un chaval de 16 años en plan de gamberrada se lo llevó y en un campo de Matadepera  lo tiró y lo encontraron, entonces tapiaron lo que era el sótano y yo supongo que allí estaría la morgue“. 

La verdad es que este lugar, nos fascina a todo el equipo de Errantia, ya que algunos de nosotros  hemos estado allí, como luego relataremos y el sitio no para de depararnos sorpresas, da la sensación que este sanatorio actúa como un imán para todos nosotros y nos invita a conocer otro testimonio, el de Josep Guijarro, otra persona que conoce perfectamente este hospital, ya que tuvo a un familiar que fue atendido en este lugar y posteriormente tuvo el placer de recorrerlo, estando ya abandonado.

Guijarró nos comentó que él había ido hasta el viejo sanatorio “en varias ocasiones”, con distintas personas, entre ellas nuestro anterior protagonista Miguel Ángel Segura o la SEIP (Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas). Nos contó que su interés por este sitio nació “a mediados de los años ochenta”, cuando el director de cine Jaume Balagueró “comenzó a utilizar el hospital como plató”. Aseguró que cuando él acudió la primera vez “como periodista” a la rueda de prensa del cineasta con motivo de la película de los Sin Nombre, preguntaron a  Balagueró “si había ocurrido alguna historia durante el rodaje”.

El periodista nos dijo que “Jaume Balagueró fue quien abrió la espoleta porque refirió efectivamente varios de los actores que iban al rodaje habían sabido crear un clima de tal nivel de sugestión que la verdad tenían dificultades para concentrarse o para conseguir el efecto les daba miedo y ese ambiente sugestivo en mi opinión es el que pone en marcha todo lo demás porque es verdad y eso si está documentado que se han encontrado desde un feto a miembros amputados como los propios historiales que hasta el año pasado que es la última vez que estuve en el Hospital del Tórax en la novena planta tu podías encontrar historiales médicos” Sobre este tema de los historiales médicos  Guijarro afirmó que era “gravísimo” y que esto unido “a la experiencia de los actores, despertó el mito”.

Otra de las cosas que destacó durante la entrevista fue que con todo esto la gente se colaba, esto fue lo que nos dijo:  “Es muy fácil que después la gente, que va a hacer experiencias psíquicas de noche que saltan la valla porque el acceso está denegado saltan la valla para hacer psicofonías o hacer ouija o cualquier experiencia  de tipo más espiritista que parapsicológico consigan el mismo nivel de sugestión que consiguieron los actores de los Sin nombre de las muchas películas que se han grabado allí y eso haya podido despertar el mito, porque yo considero que es un mito.
Nuestro compañero Víctor junto a Josep Guijarro

Yo recuerdo que una de las primeras veces  estando además con Miguel Ángel Segura estábamos en la capilla del hospital, además era otoño estaba todo el suelo lleno de hojas , además la luz era una luz muy especial. Era un clima muy sugestivo y justo pocos minutos antes de poner la grabadora escuchamos un lamento que nos revolvió las entrañas que si te quedas allí dices hemos vivido algo paranormal. Hay una de las salas del hospital es todavía la escuela de la Pineda para disminuidos con gran disminución psíquica y de vez en cuando dejan allí un berrido que si tú no estás avisado pues puedes creer que desde el más allá te están gritando y eso es lo que unido además a la mala leche de muchos de los vigilantes nocturnos  que decididamente no son un testimonio pues vamos a asustar a fulano que sabemos que han entrado tratan de hacer un ruido o cualquier historia para tener estímulos lo que ellos quieren es que huyan pero en realidad lo que provocan es acrecentar más el mito en torno al Hospital del Tórax, entonces yo te diría desde mi opinión, si hay algo en el hospital que sea la propia estructura que sea definitivamente el ambiente sugestivo y el hecho que allí hayan tenido lugar muchas películas y parte de los decorados de paredes ensangrentadas, de pintadas sugestivas sean producto precisamente de la filmografía y eso nos ayuda a crear nuestros propios fantasmas pero no fantasmas reales o tal vez sí porque no sabemos si entráramos en una parcela de la parapsicología un tanto peculiar no sabemos si el fantasma como tal reside fuera o dentro de nuestra mente y esa es la clave que queda por conseguir”.

Hasta ahora habíamos leído que el Hospital del Tórax tenía el record de más suicidios de la época en nuestro país, pero sin embargo Josep Guijarro piensa que:
“Realmente no se ha podido comprobar que el nivel de suicidios estuviera por encima de la media”, pese a estar en “en boca de todo el mundo”. El periodista volvió a recalcar que “no hay ningún dato que lo acredite, dato digamos con un estudio como tal o estableciendo comparaciones con otros centros similares”.

Lo que sí que reconoció fue que allí “había habido un nivel alto de suicidios”, pero del mismo modo añadió que “los hospitales sanitarios de la época y los preventorios de la época cuando las limitaciones de la ciencia no llegaban a más eran prácticamente una condena de por vida”.
Guijarro se refirió a que si los pacientes tenían un problema de tuberculosis, “que era infeccioso” los enfermos “quedaban recluidos ahí” esperando a que les llegara “el momento final”, algunos de ellos “lamentablemente optaban por el suicidio”, pero “ni más ni menos que otros hospitales  relacionados con ese tipo de enfermedades que eran incurables para la época”.

Otra pregunta que nuestro compañero realizó fue si creía que los lugares en los que había habido sufrimiento y emociones tan intensas como pueden haber sido las vividas en un sitio como el Hospital del Tórax, si estos emplazamientos de algún modo pueden quedar impregnados, a lo que Josep Guijarro respondió:

“Si puede haber lugares que queden impregnados, esa es la teoría de la parapsicología más admitida, tiene todo su sentido y eso no quita que en el Hospital del Tórax hayan podido darse auténticas psicofonías, yo he tenido la oportunidad de hablar con una de las chicas que va con Miguel Ángel,  que testimoniaba no solo haber captado inclusiones psicofónicas sino también haber fotografiado y haber visto sombras. Yo no tengo porque poner en duda ese tipo de experiencias, lo que si digo es que en la gran mayoría de los casos porque estamos hablando de decenas sino de centenas de personas  que van o iban por las noches   al hospital a hacer sus pruebas psíquicas pues tenían que encontrar siempre una respuesta del más allá yo creo que aunque admitiendo que los lugares donde ha habido sucesos importantes puedan darse fenómenos de tipo parapsicológico … si precisamente algo se distingue de la parapsicología es porque no se puede regular cuando a nivel empírico a nivel de experimentación pueden volver a suceder fenómenos  y ahí parece que sea prácticamente cada hora”.

Finalmente quisimos saber si como habíamos oído y leído en el Hospital del Tórax se habían producido rituales satánicos o de magia negra:
“Si es verdad, pero el contexto no es tanto el Hospital del Tórax sino la zona en la que se ubica. Matadepera a finales de los ochenta fue profanado en el cementerio, fueron encontrados restos de rituales presuntamente satánicos, digo presuntamente porque en realidad lo que se encontraron al final era de magia afroamericana, lo mismo ocurrió en el cruce del Borreine que es el que da acceso al Hospital del Tórax, se encontraron restos de un ritual de las mismas características y en una zona colindante también. A finales de los ochenta principios de los noventa a una maga, porque pretendía sacrificar allí a un niño que había comprado en una trata de blancas, al que querían sacrificar en una noche de luna llena, es decir hay verdaderamente una estructura o había porque le he perdido el rastro una estructura, vamos a llamarle “pseudosatánica” que está operando en la zona y que coge puntos emblemáticos y dentro de estos puntos emblemáticos está también el Hospital del Tórax. Es un sitio de gran psiquismo porque aquí se han producido muertes, vamos a aprovechar la energía psíquica para nuestro propósito pero en este caso a nivel de invocar al diablo en una especie de aquelarre extraño, bueno eso si se da y se han encontrado restos dentro del hospital, especialmente en la zona de la ermita y en la novena planta del hospital, aunque algunas son simples velas, ya que también puedes encontrar velas de color morado para alguna ofrenda”, afirmó Guijarro.

Tras estos testimonios de personas más ligadas al misterio también quisimos conocer el testimonio de Sara, del blog de Forgotten and Magic Places, totalmente ajena a los fenómenos paranormales, que se dedica a realizar exploraciones urbanas en lugares abandonados y que también como nuestros anteriores protagonistas tuvo la oportunidad de visitar el famoso Hospital del Tórax.

Nueastro compañero Víctor junto a Sara de Forgotten and Magic Places
Sara, nos dijo que este lugar, la “marcó mucho” porque llevaba un tiempo “queriendo ir” pero no había podido hacerlo debido a que no conocía a gente “que quisiera ir a esta clase de sitios”.
Nuestra amiga contactó, con Miguel Ángel Segura para entrar en el hospital y una de las cosas que la decepcionó, fue que el lugar: “Estaba un poco destrozado más que en imágenes que había visto  antes” dijo. Nos comentó que en “algunas fotos antiguas” que ella había visto se quedó “impactada” debido a que antes “quedaban muebles, material…. por ejemplo cajones con biopsias y algún tipo de historiales médicos y cuando yo fui ya no quedaba nada de eso, estaba vacío”. Por desgracia como sabéis amigos, esto es una cosa bastante habitual en esta clase de sitios, que los vándalos y los grafiteros, se dedican a destrozar todos estos edificios llenos de historia, algo que tanto las personas que se dedican al urbex como Sara, como nosotros que nos dedicamos al misterio, denunciamos con rotundidad.
Así nos relató su visita a este inmenso sanatorio: “El lugar impresionante y más de noche, la verdad es que fue bastante impresionante. No me producía miedo ni incomodidades, estuve bastante a gusto. Realmente no me sentía incomoda, estaba tranquila porque no me tenía que esconder por temas de vigilancia, sabía que estaba segura, porque a veces en la exploración urbana es lo que ocurre que a veces te puedes poner nerviosa, porque no sabes si va a aparecer alguien, no sabes si vas a tener que salir corriendo”.

Cuando nuestro compañero Víctor la preguntó sobre que había sentido estando en el sanatorio ella afirmó “no haber sentido nada raro” y añadió:
“El Hospital del Tórax fue de los primeros lugares abandonados que visité  y la verdad es que sí pensé si era verdad todo lo que contaban, pero una vez allí no note nada extraño, estuve a gusto e impresionada por el lugar eso sí pero no noté nada extraño, ni tampoco lo que decían de las baterías fui preparada con un cargamento de pilas por si acaso, pero no tuve problemas con eso.
Si Miguel Ángel me contó cosas que habían pasado, pero realmente esa noche no ocurrió nada fuera de lo normal. El hospital del Tórax fue uno de los lugares que me inició en la exploración urbana”.           

A nuestros cuatro amigos, les agradecemos tremendamente, que nos hayan contado de una manera tan buena todo lo que ellos han vivido en este lugar, pero ahora también queremos que sepáis lo que tres de nosotros hemos vivido aquí, en el Hospital del Tórax.

Primero nuestro compañero Víctor Fernández Pelegrina nos contará que es lo que vivió él en el sanatorio:
“Durante el año  2.007 y 2.008, tuve la oportunidad de hacer realidad tres grandes sueños, en modo de visita a unos enclaves que desde muy pequeño siempre quise ir e investigar, Belchite, Cortijo Jurado, y el que para mí es el lugar más inquietante de España, el Hospital del Tórax.
Me encontraba una tarde en mi trabajo cuando me sonó el móvil, era mi amigo Jesús, conocedor de mi afición a los misterios, me comentó que un amigo suyo conocía una manera de entrar en el Tórax, sin ser vistos por los atentos vigilantes, sin más dilación quedemos ya para el siguiente viernes por la noche.


Hasta el lugar nos desplacemos seis personas en dos coches, mi amigo Jesús, su hermano, el amigo que conocía la manera de entrar sin ser vistos, y en otro coche iba mi compañero de trabajo Carlos, un amigo de este, y yo.

Aparcamos los vehículos cerca de la zona donde están los “túneles del Tórax”, y desde allí accedimos dentro del recinto a través de un agujero en una valla, corrimos hasta la ermita para no ser vistos por el vigilante, una vez dentro más relajados observamos con tranquilad el interior de la ermita y pudimos observar los supuestos rastros de rituales allí practicados, como velas, pentagramas y extraños símbolos satánicos.

Enseguida el deseo de entrar al hospital se hacía cada vez más fuerte en mi interior, justo cuando salíamos de la ermita y nos encontrábamos en la famosa zona de “La Jungla” escuchamos encima nuestro un chillido que nos heló la sangre a los seis, y nos hizo abrazarnos como niños, no sé exactamente que produjo ese gruñido, cuando miramos hacia arriba con las linternas solo pudimos observar un enorme pájaro sobrevolando nuestras cabezas. Fue muy curiosa la bienvenida que nos dio el hospital.

Tras pasar por una zona caminando de rodillas (como en las películas) para no ser vistos por los cuidadores del centro de enfermos de La Pineda, entramos por un acceso que daba a una zona donde habían unas escaleras, y para no ser detectados subimos lo más rápido posible.
Una vez dentro, intentamos no encender mucho las linternas ni hacer demasiadas fotos con flash. Fuimos avanzando por larguísimos pasillos, recuerdo especialmente uno que estaba lleno de cajas e historiales médicos tirados por el suelo que me llamaron poderosamente la atención.

Fuimos subiendo por las plantas y encontramos una zona que se debió utilizar en alguna de las películas que allí se rodaron, la sala era un decorado como si fuera un cuarto de baño  pintado lleno de sangre por las paredes, la bañera, la pica, etc. Daba un aspecto muy grotesco.
Al ir caminado por uno de los pasillos observamos una habitación bastante grande, que se encontraba llena de taquillas con las puertas abiertas, había tantas taquillas que dentro de la habitación se formaban pasillos que te daban la sensación de estar en un oscuro laberinto, recuerdo perfectamente como al ir caminando el ultimo, tuve la sensación de que no estábamos solos allí y de que “algo” me seguía. Tal fue mi nerviosismo que me hizo avanzar hasta colocarme el primero y salir de esa habitación.

Reconozco que de todo el hospital, donde más angustiado por salir me sentí, fue allí dentro.
Seguimos avanzando plantas hasta llegar a la que era la más especial, “La Novena Planta”; Jamás olvidaré el momento cuando salí a los largos balcones donde sacaban a los enfermos con sus camas a respirar el aire puro que tan bueno era para sus pulmones, pude observar la belleza y la grandeza del lugar. Recorrí el largo balcón y un escalofrío me atravesó el cuerpo cuando me asomé y vi la distancia que había hasta el suelo, recuerdo que pensé ¿Qué sería lo último que pensaron las personas que se arrojaron al vacío?

Sin más demora, nos dispusimos a bajar lo más rápido posible por el temor a ser descubiertos por el vigilante, suerte que uno de los que venía con nosotros, el amigo de Jesús, se conocía bien el lugar”.

Seguidamente es te es el testimonio de otro de nuestros compañeros, Gustavo Rodríguez, que vivió su experiencia en los alrededores del sanatorio:

“A Los pies del impresionante sanatorio del Tórax encontramos unas ruinas donde según nos confirmaron varios vecinos de la localidad de Tarrasa un joven se ahorcó, decidimos hacer algunas pruebas. Comenzamos nuestra investigación y nada más encender los aparatos sufrimos un extraño agotamiento de las baterías que nos hizo tener que pausar la investigación para cambiar baterías y revisar el equipo ,justo en este momento varios componentes del grupo escucharon un fuerte golpe seguido por un extraño lamento el cual no pudimos grabar. Continuamos nuestra investigación aquella noche meteorológicamente hablando muy cálida y serena, cual sería nuestra sorpresa al pasar las grabaciones al ordenador y comprobar que un extraño sonido como de viento que no percibimos allí imposibilito el análisis posterior de las grabaciones”.

Para acabar con nuestras vivencias os contaré yo, Víctor H. lo que yo viví una noche en este impresionante lugar, además contaros a todos, que esta fue mi primera investigación y la que me hizo plenamente dedicarme a este apasionante mundo:

“Mi mayor fascinación, ha sido siempre el estudio de la investigación paranormal, el intentar explicar que es lo que esconden todos estos fenómenos, pero hasta el año 2006, tras varios años muy interesado en esta temática, no decidí dar el paso y dedicarme a investigar.

Todo surgió una cálida noche cuando me encontraba en una terraza de Barcelona, tomando una cerveza junto a mi ex novia y sus amigos. Por alguna extraña casualidad, comenzamos a hablar de estos temas de fantasmas etc. Uno de esos chicos con los que estábamos mencionó que conocía un hospital abandonado, cuyo tamaño y leyendas eran inmensos. En ese instante a mí se me ocurrió la idea de decir “¿y por qué no vamos a verlo?” En ese momento todos se me quedaron mirando como si hubiera anunciado alguna catástrofe, pero poco a poco las respuestas afirmativas  y las negativas se comenzaron a entremezclar. De siete personas que estábamos ahí cuatro dijimos que al día siguiente íbamos a ir, tres de ellas ni se plantearon la cuestión, ya que decían que les daba miedo visitar ese lugar, el cual ya habían visto anteriormente por fuera.

Recuerdo que esa noche al llegar, al hostal donde estaba hospedado, no podía pensar en otra cosa que en el Hospital del Tórax. Mis preguntas eran muchas ¿Qué me encontraría ahí? ¿Tendría miedo? Jamás hasta ese momento había ido a un sitio así a investigar, esta iba a ser la primera vez.

Tras conciliar difícilmente el sueño a la mañana siguiente quedé con mi ex novia para dar un paseo y sobre todo lo que era lo más importante comprarme una grabadora que pudiera utilizar esa misma noche en el sanatorio, para ver si lograba captar alguna incursión psicofónica.

Mientras estábamos comiendo, uno de los aventureros que iba a venir conmigo esa noche llamó a mi teléfono móvil para decirme, que él y su novia finalmente no iban a acompañarme porque les había surgido un compromiso, al cual no podían faltar, para mí lo que pasó realmente fue que les entró el miedo y no se atrevieron a venir, después entendería el porqué tenían miedo…

Ya solo quedábamos dos valientes que íbamos a adentrarnos esa noche en el Hospital del Tórax. La cara de mi ex novia comenzaba a mostrar cierta preocupación, por ir tan solo dos personas a este lugar. Una vez me despedí de ella sobre las siete de la tarde, volví a darme una ducha y a estudiar mi nueva grabadora. Habíamos quedado sobre las diez de la noche para ir. Media hora antes este chico que iba a venir conmigo, me comentó que su coche se había estropeado y que no podría venir conmigo ni llevarme a Tarrasa. En ese momento recuerdo perfectamente que pensé, “es el fin, me quedaré con las ganas de ir”, pero luego volví a replanteármelo y decidí coger el transporte público para ir al sanatorio. Tras llegar a Tarrasa en autobús, me encontré un poco perdido, no sabía exactamente como llegar al sanatorio. El problema de todo esto es que estuve un rato buscando taxis, hasta que finalmente encontré uno, muy simpático que decidió acercarme al sanatorio, e incluso me dio su número para que le llamara y viniera a recogerme.

Durante el no muy largo viaje desde el centro de la ciudad hasta el sanatorio estuvimos hablando sobre el Tórax y él me llegó a decir que conocía gente que había estado ahí dentro y que le habían pasado cosas muy raras a casi todas las personas que él conocía que habían estado ahí dentro. No sé si su objetivo era asustarme, pero yo lo tenía muy claro, iba a entrar y nadie me convencería de no hacerlo.

Una vez nos fuimos acercando a la zona donde se encontraba el hospital mis ojos no creían lo que veían ante sí, más que un hospital eso parecía una catedral. En ese momento iba hablando con el taxista y enmudecí de repente al ver semejante complejo ante mí. El taxista me informó de que el sitio podía estar vigilado, pero a mí en ese momento ya todo me daba igual yo tenía que entrar.
Durante casi una hora estuve observando el edificio para encontrar un modo de entrar, finalmente tuve suerte y pude entrar sin ser localizado por nadie. Una vez dentro seguramente si alguien me hubiera visto me quedé pálido al ver una cosa tan grande y tan solitaria. No estuve a gusto en ningún momento ya que creedme amigos ese sitio impone y mucho. Si a esto le unimos todos los ruidos de un sitio abandonado pues impresiona aun mucho más.
Cine del Tórax (Photo found online)
Lo que si noté que según iba caminando por esos interminables pasillos, me fui tranquilizando al pensar que estaba haciendo lo que realmente me gustaba, mi pasión. No sé como terminé en una sala enorme que resultó ser el famoso cine del Tórax. Empecé a andar por las filas de sillas y a realizar algunas pruebas, hasta que de repente empecé a sentirme fatal y tuve que abandonar este sitio. Yo no soy una persona sensitiva ni mucho menos, pero en ese momento tuve que irme y nada más abandonar la sala empecé a sentirme otra vez bien. Algo curioso ¿No creéis?  

Estuve durante un par de horas de arriba abajo realizando pruebas psicofónicas. Recuerdo perfectamente un momento que me senté para descansar en un escalón a fumarme un cigarro, cerré los ojos e intente imaginar este sitio cuando aún estaba en funcionamiento.

Las sensaciones que tuve durante me primera aventura en busca del misterio fueron de todo tipo, hubo momentos muy tensos en los que sentía algo malo, como fue en el cine, otros momentos en los que sentí incluso tristeza. Pero si algo fue constante durante toda mi investigación fue la sensación de no estar solo en ningún  momento, sentía como que algo me estuvo acompañando en todo momento, e incluso me atrevería a deciros que me iba haciendo de guía improvisado e invisible. Tenía algo pendiente, volver al cine del que tuve que irme al no sentirme bien ahí dentro, esta vez, pude estar ahí dentro perfectamente ¿acaso lo que hubiera malo ya se había ido? No lo sé, tras unas cuatro horas sin parar decidí que era el momento de salir del edificio y volver al hostal donde me estaba hospedando. Una vez fuera me percaté de que había una ermita, que antes no había visto ya que mi obsesión era entrar en el hospital.

Decidí hacer unas últimas pruebas ahí dentro, cuando me fije bien esta ermita, estaba completamente profanada por los adoradores del Maligno, pude ver distintos símbolos satánicos y restos de misas negras. En ese momento un escalofrío recorrió mi cuerpo de arriba abajo ¿qué sería?

Tras estar aquí unos minutos llamé al taxista para que viniera a recogerme donde me había dejado y así lo hizo. Mientras nos alejábamos del sanatorio no podía más que mirar hacia atrás y ver como este enorme edificio cada vez se iba haciendo más pequeño, la verdad es que fue una experiencia inolvidable y la que me motivó y ayudó a dedicarme a esto, por lo que le estoy muy agradecido a este lugar que para mí siempre será especial”.  

Para acabar con este reportaje, os contaremos la actualidad del Hospital del Tórax y no es otra que el lugar, ha sido completamente remodelado y pintado, para servir como platós de televisión, lo que nos gustaría saber, si los fenómenos que os hemos relatado en este escrito siguen produciéndose. Del mismo modo estaríamos muy interesados en conocer, si las personas que actualmente realizan su día a día aquí, han llegado a toparse con lo imposible. Algún día, aunque sea muy difícil nos gustaría volver a este inmenso sanatorio, para ver si vuelve a sorprendernos, como ha hecho hasta ahora. Esperamos haber podido transportaros aunque sea durante un momento hasta el Hospital del Tórax.
Hospital del Tórax ahora (Photo found online)

Queremos agradecer a todos nuestros protagonistas, el compromiso que han tenido con nosotros para realizar las entrevistas y que nos hayan hecho imaginarnos como tenía que ser este lugar, cuando aún estaba abierto.                                
                                                       


                                                   ¡Muchas gracias amigos!

Aquí os dejamos también algunas fotografías más que hemos encontrado en la red y de nuestro compañero Víctor, para que podáis ver bien el sitio.

Hospital del Tórax (Photo found online)

Hospital del Tórax (Photo found online)





































V. Pelegrina
Víctor H.S.
Experienia también de Gus
Fotos: Encontradas online


Bibliografía consultada:
Internet
“Investigación en el Hospital del Tórax, Miguel Ángel Segura año 2010 Editorial Círculo rojo”
“Investigación en el Hospital del Tórax 2, Miguel Ángel Segura año 2011 Editorial Círculo rojo”
“El Hospital del Tórax y sus misterios, Miguel Ángel Segura año 2012 Editorial Círculo rojo”
“Hospital del Tórax lo que nadie te ha contado, Miguel Ángel Segura año 2013 Editorial Círculo rojo”

Fotos:
Internet
Víctor Fernández Pelegrina

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