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Equipo de investigación de fenómenos paranormales. Somos un grupo de personas serias y responsables que pretende no sólo demostrar la existencia de otras realidades paralelas a la nuestra y la vida más allá de la muerte, sino también el ofrecer ayuda desinteresada a aquellas personas que estén sufriendo molestias en sus hogares, lugares de trabajo, etc. por la presencia de entes negativos. Contamos con una ámplia experiencia de campo en multitud de localizaciones y emplazamientos por toda la geografía española. Disponemos de un variado y nutrido equipamiento técnico de calidad que ponemos enteramente a su disposición. No dude en contactar con nosotros enviando un correo a errantiainvesparanormal@gmail.com, le ayudaremos.

jueves, 3 de octubre de 2013

La misteriosa rectoría de Borley


En el mundo existen muchos lugares con historias de fantasmas y de casas encantadas, pero seguramente Reino Unido e Irlanda sean aquellos que con más sitios habitados por fantasmas y espectros cuenten. Hoy abrimos nuestra sección Errantia por el mundo, con uno de los lugares más encantados de Inglaterra, la rectoría de Borley que junto a la casa de Wymering Manor , también en tierras británicas y de la que también hablaremos más adelante, compita por llevarse el título de casa más encantada de Gran Bretaña. Lo primero que tenemos que decir es que la casa se encuentra situada en el pueblo de Borley en Essex y se trata de una casa parroquial de estilo gótico. 

La vieja historia de este lugar comienza en el año 1362. En este año cuentan que donde se sitúa actualmente la rectoría de Borley había un monasterio benedictino. La oscura historia de este lugar nunca llegó a ser aprobada por todos, pese a que muchos creen en ella, dice que, uno de estos monjes se enamoró de una monja de un convento cercano y cuando este romance se dio a conocer ambos fueron castigados, él con la horca y ella tapiada viva en su convento. Otros dicen que, debido a que no estaban juntos sus espíritus eran incapaces de descansar en paz y que por eso comenzaron los fenómenos paranormales en este lugar.  ¿Simples habladurías?

Aunque los primeros fenómenos paranormales realmente no comenzaron  hasta el siglo XIX, más concretamente en 1863, cuando los lugareños aseguraban oír extraños pasos y lamentos procedentes de la rectoría. No fue hasta 1900 cuando las cuatro hijas del rector afirmaron haber visto a una monja cuyos ropajes no coincidían con la época. Cuando ellas fueron a comprobar de quién se trataba, la religiosa desapareció de repente, no pudiendo dar crédito estas niñas a lo que habían visto.

Rectoría de Borley (Photo found online)
Fueron varias las apariciones ocurridas durante este tiempo, entre ellas la de un coche tirado por caballos fantasmales y conducido por jinetes sin cabeza. Varias fueron las familias que vivieron ahí y a todas les pasó alguna clase de fenómeno extraño, desde un paquete con un cráneo de mujer hasta fenómenos de tipo poltergeist. Los que más sufrieron estos extraños sucesos fueron los Smith. La mujer fue la que encontró el cráneo de mujer tan solo un día después de mudarse a la rectoría Borley. Cuando esta, asustada por el macabro hallazgo, llamó a la policía para enseñarles el cráneo, este había desaparecido misteriosamente. Otro de los fenómenos que vivió este matrimonio fue el escuchar unas campanas cuyas cuerdas habían sido cortadas. Tras toda esta fenomenología decidieron abandonar su hogar ya que no pudieron seguir allí.

La primera investigación del lugar se produjo en el verano de 1927, cuando un investigador de fenómenos paranormales se acercó a investigar la casa. Este en sus pocas horas en la casa pudo comprobar fenómenos poltergeist tales como el lanzamiento de objetos sobre su persona o el movimiento de objetos. Como podréis imaginaros salió de la casa como alma que lleva el diablo.

Un año más tarde entraron a vivir a la rectoría los Foysters, pero al igual que los Smith y durante los cinco años en los que vivieron en la casa, experimentaron muchos fenómenos paranormales como los que ya hemos hablado, incluyendo mensajes escritos con sangre que les invitaban a abandonar la casa inmediatamente. Otro de los sucesos que vivieron fue que su hija fue encerrada por algo dentro de una habitación que no tenía llave. La señora Foyster fue atacada en dos ocasiones por algo que no podía ver e incluso arrastrada fuera de su cama.

El señor Foyster junto a unos investigadores psíquicos, intentó realizar en dos ocasiones un exorcismo a la casa sin ningún éxito. Poco tiempo después de la partida de los Foysters , The Times contrató a 48 observadores oficiales que durante un tiempo deberían escribir y relatar cualquier tipo de fenómeno extraño que aconteciese en la casa. Estos realizaron una sesión de espiritismo en la que lograron contactar con dos entes, uno era el espíritu de una monja joven que dijo haber sido asesinada allí en 1667. Según Price un investigador de fenómenos paranormales, su espíritu no podía descansar al  no estar enterrada en suelo sagrado. El segundo de los espíritus con los que contactaron se identificó asimismo como Sunex Amures y aseguró que iba a quemar la casa, algo que ocurrió en 1939, cuando, el capitán Gregson entró a vivir a la vieja rectoría. El incendio dejó seriamente dañada la vivienda. Harry Prince, el investigador paranormal, decidió realizar una excavación en el lugar. En esta, fueron hallados los huesos de una joven cuya muerte se determinó había sido en el siglo XVII. Estos restos recibieron sepultura cristiana por lo que se supone que la monja que años atrás había interactuado con Prince y sus observadores por fin, había encontrado el descanso eterno.

Pero aun nos queda da la duda de  quién era ese misterioso personaje que como un profeta vaticinó el fuego? Son muchas las dudas que nos deja este extraño lugar en el que como en una película de terror ha pasado de todo. Lo único que podemos asegurar es que estaremos atentos por si se vuelve a producirse algo y si así fuera, os prometemos que os lo contaremos.
                                                                                                                                           
                                                                                                                                                 Víctor H.S.

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